Museo Etnográfico de Belchite, la vida como era

El Museo Etnográfico de Belchite ha reabierto sus puertas con una actualizada propuesta de contenidos que nos permitirá viajar a un pasado reciente de nuestra vida cotidiana. Lo cierto es que siempre hay una buena razón para visitar Belchite. A las actividades que ofrece su Pueblo Viejo suma experiencias de naturaleza, de enoturismo y oleoturismo, la visita a las zonas protegidas cercanas como el Refugio de Fauna Silvestre de La Lomaza y la Reserva Ornitológica El Planerón. Una amplia oferta cultural a la que se suma el Museo Etnográfico de Belchite.

El museo acaba de reabrir sus puertas tras unos meses de reformas, tiempo en el que se han eliminado barreras arquitectónicas, se ha modernizado la imagen general del centro y se han ampliado sus servicios. Una nueva etapa donde el Ayuntamiento de la localidad quiere darle al espacio un claro objetivo didáctico, donde quienes visiten este museo podrán acercarse al estilo de vida tradicional y agrario de Belchite y del Aragón preindustrial.

Ubicado en las antiguas escuelas de la localidad, el Museo Etnográfico de Belchite pretende recoger las formas de vida y producción agrícolas tradicionales hasta avanzado el siglo XX en la zona central de Aragón.

Antiguas escuelas de Belchite, sede del museo. ARCHIVO PRAMES

El singular edificio presenta un patio distribuidor de varios espacios, donde el visitante, en su recorrido por diferentes salas temáticas, conocerá una amplia colección de útiles, herramientas y maquinaria en relación a las labores del campo, su proceso histórico y algunos oficios y costumbres tradicionales hoy prácticamente desaparecidas.

Palabras de ayer

¿Qué es agribar el grano o ¿dallar? ¿Para qué sirven una desgranadora de panizo y una aparvadera? ¿Cuánto es un cahíz de trigo o una talega? ¿Qué es un cenacho de esparto…, y una mimbrera? Las generaciones más jóvenes quizá no hayan oído nunca estos términos, pero eran cotidianos hasta no hace tanto tiempo.

Además de la nueva panelería explicativa, una serie de escenografías ambientan y contextualizan los contenidos explicativos y las piezas expuestas. Una entrañable anciana trenzando una cesta en la puerta de su casa, un hombre trillando en la era del pueblo, son algunas de las escenas que ponen en situación al visitante de una manera amena y didáctica. Además, montajes fotográficos de gran formato apoyan a la colección etnográfica y en otras salas se exponen diferentes trajes e indumentaria tradicional y una importante colección de carros antiguos.

Todas las salas expositivas cuentan con explicaciones en tres idiomas, español, inglés y francés. Los elementos interactivos también están presentes en la exposición. Así, mediante una tableta gráfica o tablet se puede interactuar con contenidos digitales, galerías fotográficas y enlaces a otras webs turísticas de referencia.

Otra de las novedades del museo es la incorporación de una sala audiovisual multiusos, donde se realizarán diferentes actividades y talleres didácticos con una orientación principalmente al colectivo escolar.

En definitiva, un museo renovado, más accesible, innovador y con un diseño moderno. Un espacio vivo, participativo y didáctico que bien merece una visita.

Museo Etnográfico de Belchite, ilustración de María Felices.

Pueblo Viejo de Belchite

Justo al lado del nuevo Belchite se mantienen en pie las famosas ruinas del Pueblo Viejo, bombardeado y arrasado durante la cruenta Guerra Civil Española. Recorrer sus ruinas históricas es adentrarse en el horror de una guerra, calles, casas derruidas, iglesias con impactos de las balas y de los bombardeos. Los estragos de la batalla son visibles en todo el Pueblo Viejo, impresionando al visitante todo lo que ve en el recorrido.

Ruinas de la Iglesia de San Martín de Tours. JAVIER ROMEO

La iglesia de San Martín de Tours es uno de los edificios principales del Pueblo Viejo de Belchite. Su torre de tres cuerpos con bella decoración mudéjar, procede del siglo XV. Los conventos de San Rafael y de San Agustín, o la torre del Reloj, son algunos monumentos emblemáticos del Pueblo Viejo.  

Un pueblo también de cine… Un paisaje envuelto en leyendas, escogido por numerosos cineastas como localización para sus películas, como en Las aventuras del barón Munchausen (1988), de Terry Gilliam o El Laberinto del fauno (2005), rodada por Guillermo del Toro.

La Fundación Pueblo Viejo de Belchite gestiona todas las actividades turísticas y visitas guiadas.

En primer término, vista del Pueblo Viejo de Belchite. JOSU AZCONA

 

Más información y visitas

Oficina de Turismo:

Calle Becu, 2
50130 Belchite (Zaragoza)
turismo@belchite.es 976 830 771 / 646 262 92 www.belchite.es Horario oficina (lunes a domingo): 9.30 – 13.30 y 15 – 19. Horario oficina (lunes a domingo): 9.30 – 13.30 y 15 – 19.

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